Necesito hablar. Quiero vomitar lo que siento. Tengo que escribir. Hoy toca hablar del amor.
Cuando estas enamorado de una flaca todo es 'uy como me gusta', sientes una imperiosa necesidad por declarte, pero te entra el pánico de '¿y si no le gusto?'. Es entonces, cuando en un momento de extrema confianza --¿arrechura o borrachera?-- decides soltarselo todo, larzarte al vacio. Sólo hay dos caminos, dos respuestas, comparables con el cielo o el infierno, es curioso, ambas respuestas son monosílabos, menos de 2 segundos para pronunciarlas.
Te dan el sí, todo es felicidad, ilusión, ojitos y embobamiento por parte de ambos. Vamos por aquí, vamos por allá, que haces mañana, comprame esto o lo otro. Sensaciones que no creo que nisiquiera el fútbol pueda reproducirlas, repetirlas. Pero aunque aveces dura años, esa gran sensación se acaba, se apaga, se extingue...Así es el amor. Te encanta, te llega a gustar tanto que llegas a odiarlo porque...porque cuando terminas --la relación-- tu mundo, que semanas atras era todo ilusión, alegría y nubeluz, se derrumba...cae todo...te aplasta, te consume...te jode.
No te dan ganas de salir, solo quieres estar en tu cuarto, los dias se hacen interminables, muy duraderos, y las canciones romanticas, llámese baladas o llámese blues, canciones que al estar enamorado entendías a la perfección, se vuelven tal ves tu peor pesadilla, alimentando aun más a la bestia y al mounstro del rencor y el fastidio que llegar a tener a tu ex, aveces duran segundos, aveces años...suena exagerado, pero el amor es así, nadie puede con él, estamos condenados a enamorarnos.
Que vida tan hija de puta.
1 comentario:
Que razón tienes...pero toca joderse,como con lo de dios...
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