sábado, 21 de febrero de 2009

Capítulo I - La Muerte de Mehmet


Tal vez esta historia, a punto de ser escrita, suene repetida, suene gastada, pero quien sabe si se dió, o si se volverá a dar. Abdel Fayid, argelino, veinte años, residente en Paris, Francia. Nadie sabía donde vivía, pero se le veía frecuentar mucho los barrios cercanos a Faubourg, tal vez porque se sentía cómodo allí, quién sabe.
Poca gente lo conocía, pese a haber vivido casi toda su vida en Francia. Apenas conocía Aïn Defla, cuidad que lo vió nacer. Dicen que llegó con cuatro años a Paris, otros, dudan que sea argelino, había quienes decía que era marocaine.

Abdel, o Abdelille -como era conocido por sus amigos-, era muy humilde, como muchos otros argelinos residentes en Francia, pero nunca imaginó lo que le pasaría un tiempo más adelante.



-¡Karim! -gritaba un muchacho desde el otro lado de la sala, estaba viendo la tele- ¡Karim! Putamadre mira que hay en la tele.

Karim, un muchacho alto, de cabello negro y largo, y de barbilla muy poblada se acecó casi a saltos del lavabo al cuarto donde estaba el otro muchacho; la sala.

-¿Qué coño quieres Saïd? -preguntó Karim, se le veía cabreado-, me has pegado un susto, casi tiro el porro cabrón.
-Mira la tele y dame el porro -dijo Saïd señalando la tele mientras le pegaba un cale al porro de Karim-.

Karim se quedó firme frente a la tele.
Pasaban las noticias, sobre la muerte de un chico.

...la policia sigue investigando, aunque se especula que lo más seguro es que haya sido un ajuste de cuentas. Los forenses dieron parte a la policia y el cuerpo del joven tunecino; Mehmet Bouba será puesto a disposición de...

Ambos se quedaron en silencio mientras seguían dando la noticia.

-¿Y? -preguntó Karim con molestia- ¿Me jodes para esto?
-¿No te has enterado? -dijo Saïd casi sin creer la estupidez de su amigo, dió un pequeño cale al porro- ¿No sabes quié es Mehmet Bouba?- humeó.
-No.
-Te acuerdas de Mohammed.
-¿El carnicero?
-No, el otro.
-¿El hermano de Zarmirah?, la de las tetas grandes -dijo Karim señalandose los pechos-.
-¡Noooo! -Saïd estaba histérico, llevaba rato si pasarle el porro a Karim, se había apagado-, mierda tío, el que vende hashís, pasando el parque Choisy, ése el del hashís muy barato, tío..... si ayer le compramos...¿te acuerdas?

Karim miró arriba, le quito el porro a Saïd, se le llevo a la boca y lo encendió. Quedaba solo para un cale.

-¡Ah sí! ya sé quien es, esque conosco muchos Mohammed -dijo Karim mientras sacaba mechero para quemar su barra de hashis, quería otro porro, no había disfrutado del anterior -¿Qué pasa con él?

Saïd no lo podía creer, se llevó las manos a la cabeza, estaba indignado.

-Pues que Mehmet le debía mucha pasta al Moha -dijo Saïd, como explicandoselo a un niño-.
Karim seguía quemando el hashis, y mezclandolo con el tabaco, cogió un papel muy arrugado y en un abrir y cerrar de ojos ya le estaba dando un lengüetazo a la gomina.

-Do gdeo gue sea podéo -dijo Karim, aún pegando el lengüetazo-.
-¿Qué? -preguntó Saïd, ya se empezaba a cabrear-.

Karim prensó bien el porro, cogió el mechero, lo encendió y le dió una ligera pasada al porro.

-¡No tanto, que lo quemas! -dijo Saïd- ¿qué has dicho?
-Que no creo que sea por eso, el domingo Bouba le pagó a Moha 300 pavos, solo le debe 20.
-¿Cómo lo sabes?

Karim pegó un largo cale, cerró los ojos, disfrutando del porro, y luego humeó y le dió el porro a Saïd.

-¿Conoces a Abdel? -dijo finalmente Karim-.
-Y tanto -dijo Saïd mientras afirmaba con la cabeza-, el argelino, cierto.
-El mismo.
-¿Qué pasa con él?
-Fatih, me dijo que estubieron trabajando una semana; Mehmet y Abdel, para Vincent, sí el traficante de armas -se apresuró a decir Karim al ver que Saïd se disponía a interrumpirlo- les dieron mucha pasta por esos trabajos.

Saïd estaba aturdido, se le había vuelto a apagar el porro.

-¿Le crees a Fatih? -Saíd volvió a encender el porro-.
-Sí, porque es el cuñado de Vinç.

Ambos se quedaron en silencio.
Seguía fumando el porro.

-¿De donde has sacado este chocolate -preguntó Saïd- está de putamadre.
-Me lo dió Farid, es de Marruecos -respondió Karim- me debía pasta y de dió esto.
-De putamadre.

Seguía fumando.

-Sea quien sea el que mató a Mehmet -dijo Karim-.
-La ha cagado -completó Saïd, seguía fumando, Saïd mató el porro y sacó del bolsillo de su pantalón una cajetilla de Lucky, la abrió y sacó una barrita de hashis, y empezó a preparar otro porro.
-¿Llamamos a Abdel? -preguntó Karim, que ya llevaban un buen colocón- no veas el morao que se pilla con Abdelillo, de paso que nos cuenta que pasó, algo debe saber.

Saïd miróa a su amigo y le fabricó una sonrisa, mitad inocente, mitad malévola.

-Tengo que reconocer Karim -Saïd pegó un cale largo, el más largo hasta el momento -, que a veces tienes buenas ideas, vamos a buscar a Adbel, de paso que nos dá un poco de aire.

Saïd y Karim se levantaron, Saïd aún con el porro en la mano, y salieron.

1 comentario:

Anónimo dijo...

ejemm buen dato con la historia pero tienes que continuar tengo que saber los porques??? pk muere pk fuman tantos canutos xdd esta muy bien la historia asi que a continuarla!!!!!!!!!!!!!!!besotesssssss muy muy muy andes