
Y derrepente, un halo de luz me despertó. Había caído en picado, la caída había sido muy larga. Yacía sobre una pedestal, y al cerrar y volver a abrir mis ojos, todo era distinto. Estaba en una especie de cathedral, muy antigua, pero que la mantenían muy bien. Estaba confuso, no sabía donde estaba. Había mucha gente dentro, pero no conocía a nadie. Caminé y caminé, era una cathedral muy grande, no me inspiraba el más mínimo respeto. De ponto, una explosión llamó mi atención y agudi´zó mis sentidos. Me volví para ver y corrí hacía ella. Miré el techo y había otro hueco, justo al lado de donde había caído yo. Me acerqué. La figura que ví que salía entr el polvo se me hacía muy conocida, pero no lograba identificarla.
'¿Nashé?', dije finalmente. Era ella, que empezó a reírse como una posesa. Parecía borracha, iba en 'zig-zag' y diciendo toda clase de improperios, átipico en ella. A lo mejor la caída la había sacado de sus cavales, pensé, con ella estaba Chana, lo que terminó por asombrarme más aún. Nashé se me acercó, yo estaba de piedra; una caísa así o te mata o te deja grovie.
'Meeeendi', me dijo mientras se me acercaba en 'vai-ven', 'a ti te quería encontrar, llevo volando toda la noche con Chana'
'¿Volando?, le dije, Chana se rió.
'Sí' respondió Nashé, y volvió su mirada a Chana y luego al hueco del techo, y echó a reírse.
Yo seguía sin entender nada.
'¿Dónde estamos?', le pregunté.
¡EN LA SANTA SEDE! gritó una atronadora voz. Yo me giré, y los gritos venían de una sala anexada a un largo pasillo.
Nashé se me acercó, me dió un beso en la mejilla, y se fue; 'tenemos que vernos más seguido, Mendi', diciendo esto se elevó junto con Chana, que no había dicho nada y se fue por donde vino....¡Y volando!.
Viendola como volaba, se abrió una brecha en el suelo y caí.
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